Somos


Somos un equipo inquieto con ganas de compartir y vivir procesos participativos y cooperativos, y sobre todo somos personas que sueñan el presente para abrir nuevos caminos.

Conjugamos nuestra formación en agronomía, biología y ciencias ambientales con experiencias en cooperación internacional, agroecología, desarrollo rural y gestión de proyectos.

Además nos gusta pedalear, coser, cocinar, escribir y conversar. Todo esto aderezado con activismo social y medioambiental nos ha unido por el camino. ¡¡Y nos gusta!!


Grégory:

“Tras nueve años en Perú trabajando en proyectos de gestión colectiva del territorio y de los recursos naturales, decidí instalarme con mi familia en España en 2014, con el objetivo de ser “actores” de un proyecto de desarrollo rural local.”

Jorge:

“Un accidente en la montaña me hizo reorientar parte de mi vida. A partir de entonces cambié soñar por hacer y esperar por actuar. Sentir en lugar de pensar me hace feliz”

María:

“Después de muchos años vinculada al mundo académico salté para tratar de construir con otras personas algo que me hiciera sentir viva, convencida del poder que tenemos todas las personas para ser protagonistas del cambio que queremos ver en el mundo. Me apasiona conectar gente y propuestas entre sí.”

Marlen:

“Nieta del pueblo. Desde los 18 años he vivido aquí y este lugar me sigue enamorando cada día que pasa. Positiva, soñadora y luchadora por lo que merece la pena. Educadora ambiental y supermami de 3 tres grandes tesoros. Formé parte del proyecto La Surera en sus inicios. El albergue es para mí “la casa, la casa de todos”. En la nueva etapa de este proyecto ilusionante, me uno a este gran equipo o mejor dicho pequeña gran familia de la que ya hace tiempo me siento una más.”

Paco:

“Campesino de altos vuelos, con raíces inquietas y semillas de arce que el viento lleva donde quiere, un enamorado de la naturaleza de la que forma parte, un minúsculo grano de polen en un universo de biodiversidad”

Raquel:

Soy “Aprendiz de to y maestra de na”.  Me gustan las sierras y sus gentes. Pienso que la mejor manera de aprender es haciendo (y deshaciendo). Buscando una vida buena, llegué con mi familia a Almedíjar, y aquí me gustaría quedarme.

Víctor:

“Enamorado de la Sierra de Espadán, donde vivo y se hunden mis raíces. De ideas libertarias y antidesarrollistas. En el día a día trato de ser coherentes con ellas, que no es poco…